OSCURIDAD


HERMANITA



 
            Con apenas 11 años de edad me encontraba al cuidado de 4 hermanos pequeños, mi madre había fallecido hace 1 mes y a mi padre no lo he vuelto a ver hace ya mucho tiempo, nos encontrábamos en una casa hecha de barro con calamina en medio de cerros donde las carreteras son de tierra seca acompañadas de tolas y eucaliptos que hacen cantar al viento, además de mis hermanos solo conocía a mis tíos, que los podía encontrar después de andar por caminos angostos y empinados llenos de piedras que al bajarlos, resbalaban y formaban heridas al que los recorría. 

           Apenas había llegado de pastear a los animales cuando mi hermano pequeño Fredy se me acerco y con un español entrecortado me dijo que Chabela que tenia solo 1 año de nacida estaba enferma, no dejaba de vomitar, el sol ya se empezaba a esconder y tenia que buscar ayuda, prendí la única vela de la casa en el cuarto donde se encontraban mis hermanos, amarre en una lliclla a mi hermana y la cargue, les dije que no abrieran las puertas a nadie y salí, teníamos un perro lo amarre cerca y rogué que no les pasara nada malo, no podía distinguir nada,  la noche ya había empezado, mi única compañía eran tolas que daba la sensación que se movían entre sombras. 

        El viento chiflaba a mi alrededor y chocaba contra mis ojos y orejas, un sudor frio recorría en mi espalda, sentía un mal presentimiento avanzaba adivinando el camino, sentía como si alguien me estuviera observando atrás mío, se escuchaban los pasos de alguien mas, y gritaba ¡quien anda ahí no tengo miedo!                            

      Los condenados recorren las noches, golpeaban nuestras puertas y ventanas, nos juntamos todos los hermanos y rogábamos que no se abriera la puerta, no dejábamos de rezar  solo pedíamos que encontrasen su camino, el perro a veces los ahuyentaba pero cuando ya estaban muy cerca solo chillaba y aullaba.

      El terror parecía apoderarse de mi pero con palabras soeces y sin callarme trataba de avanzar, mis piernas tiritaban, parecían formarse caras en la oscuridad, sombras negras recorriendo los caminos, almas de desgraciados que fueron abandonados  y muertos por antiguos camioneros, pegaba un grito  -¡mi mamá esta conmigo!-    y sentía un respirar en mi espalda   -¡alguien ayúdeme mi hermanita esta mal!- 
       
       Trataba que en todo el cerro se escuchara,  después de avanzar por el camino me resbale con piedras y caí, cuando abrí los ojos no encontraba al bebe pero enfrente mío apareció una luz brillante, un tanto confundido la observe y era una mujer que no tenia rostro y levitaba, todo mi cuerpo se estremeció y mi respiración cada ves se agitaba mas y mas, tenia en sus brazos a Isabel, ¡que es lo quieres! ¡dame a mi hermana! la imagen brillante se empezó a hacer negra y a tornarse en cuerpo de hombre, se disiparon las nubes y se formo un claro lunar, mire hacia los costados, habían echo brujeria, las cabezas de alpacas muertas estaban en 4 piedras que formaban un circulo, estaba parado encima de las vísceras sentí la sensación de desmayarme, el hombre se alejo con mi hermana en brazos, empecé a correr tras él llorando, no lo alcance, la luna se escondió, se hizo oscuro nuevamente, me encontraba solo, empecé a correr. 

             No mire atrás seguí el camino en busca de ayuda sin detenerme, sentí el ladrido de los perros ya estaba cerca, las piedras me hacían tropezar, escuche un grito a lo lejano    -¿Quién esta corriendo?-    soy Juan tía ayúdame se han llevado a mi hermana.... 




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